El baúl de la Piquer

Responsable de la sección “El viajero improbable”

Bajo el seudónimo de ”El baúl de la Piquer” éste blog pretende preservar la identidad y la modestia de un legendario personaje de fama universal, acaso también su integridad física. No en vano E.b.d.l.P. es un hombre convencido de la sobrevaloración del viaje como experiencia enriquecedora, como fuente de conocimiento, como alimento cultural, como remanso espiritual, como simple pasatiempo o como cualquier excusa de las que nuestra alienada y consumista sociedad pone en boca de tantos individuos de todo pelaje y condición, que solos o en compañía de otros, y pertrechados con bermudas, riñoneras, cámara digital, mujeres gritonas y  niños mocosos, pueblan, sin el menor decoro, cualquier ruta imaginable, cualquier destino por remoto que sea, cualquier avión con loterías aéreas de Ryan Air. Y encima luego van y lo cuelgan en Facebook. La globalización es un asco la mires por donde la mires. Quedarse en casa tan ricamente se convierte en la mejor de las opciones posibles, y para la mayor parte de la gente, debería ser obligatorio.

En un mundo donde la idea de la peregrinación se ha convertido en la más peregrina de la ocurrencias, héroes anónimos como E.b.d.l.P. señalan, con sabiduría y sensatez,  las mil y una manera de viajar interiormente, sin dar el coñazo a los demás.

Como en casa, en ningún sitio.

Irene Castelvecchio

Responsable de la sección “La vuelta al día en 80 mundos”

Horizontes infinitos, el objetivo la ruta, el destino nunca llegar.
Sabedora de que el tiempo no existe, solo existe la vida, el alma viajera se desliza por una sucesión de ahoras, constatando que cada minuto mide lo que uno quiera hacerlo durar; y un escalofrío de libertad intensa recorre el cuerpo, encendiendo la mirada. ¡Éxtasis infantil, magia sin artificio!

¡Simplemente ser! Vibrar aquí y ahora.

Nacida en la región de L´Aquila en Italia en la actualidad residente en Madrid. Dreamhunter, funambulista de horizontes, diseñadora de realidades paralelas y colonizadora de la hoja en blanco.

Florian Geyer

Responsable de la sección “El viaje nunca termina”

Ya encontramos demasiadas facilidades en nuestra vida, día a día. Cruzamos la calle regulados por semáforos que los conductores respetan religiosamente. Todos los días a las 9 encontramos el periódico esperándonos puntualmente en el kiosco. Vamos a una agencia de viajes y concertamos cómodamente nuestro viaje al rincón más remoto del mundo. Ellos se encargan de todo, solamente tenemos que elegir la ropa, comprobar que nuestros papeles están en regla y preocuparnos de llegar al aeropuerto con una hora de antelación.
Hace tiempo que decidí romper un poco con todo eso. Al menos en mis viajes, debía provocar una quiebra radical con el mundo que me rodea. Un día decidí probar a hacer las cosas de una manera distinta. A enfrentarme a problemas reales fuera del manto protector de la civilización en la que he crecido. El viaje me gusta, disfruto de la naturaleza, del patrimonio y del contacto de la gente en los destinos a los que voy pero, por encima de todo, disfruto de los retos a los que me enfrento.
Realmente considero que un viaje, cualquier viaje, es un viaje alrededor de mi mismo, es una forma de probarme día a día y salir airoso. Y por lo tanto, como todas las pruebas a las que te sometes, nunca termina, empezó contigo mismo, con el renacimiento que  implica el día que decidiste empezar a conocerte y terminará con tu muerte, si es que no tiras antes la toalla. Os invito a proseguir el viaje.