No acepte comida de extraños, vale, el consejo es bastante razonable y se agradece que las autoridades velen por nuestras salud, pero…. Los indios son unos tipos bastante afables, los extranjeros suelen fascinarles, y cuando coincides durante varias horas con ellos en un espacio reducido, como es el compartimento de un tren, muestran una insaciable curiosidad acerca de nuestro origen, nuestras costumbres y otros detalles de nuestras, para ellos, fascinantes vidas. También son bastante generosos, y en el transcurso de estas conversaciones, acostumbran a ofrecerte viandas o bebidas que llevan para consumir durante el viaje. Parece ser que, en algunas ocasiones, gente desaprensiva se ha aprovechado de estos momentos de confraternización interracial y, en las provisiones compartidas, han añadido narcóticos o drogas para dormir a los confiados turistas, y así poder robarles hasta los empastes de las muelas. Supongo que tampoco habrá ocurrido en tantas ocasiones; ya se sabe que los occidentales somos un poco medrosos para esas cosas, somos capaces de sacrificar millones de cabezas de ganado por unas pocas vacas locas o conseguir que se revaloricen las acciones de una compañía de alarmas porqué se producen media docena de robos al año en nuestro barrio. El caso es que la compañía de trenes de la india,  ha tenido a bien poner unas chapas en la entrada de los vagones avisando a foráneos y naturales de los peligros de aceptar comida y bebida de extraños. Hasta ahí muy bien, me encanta que cuiden por mi seguridad, pero al ver el dibujo que acompaña al texto me quedé alucinado. Los peligrosos foráneos de los que no debes, bajo ninguna circunstancia, aceptar viandas o bebidas, están representados por dos judíos ortodoxos con sus barbas, sus narices aguileñas, uno de ellos con kipa* y otro, que lee la tora*, con sombrero, los dos con talit* y con unas bandejas, generosamente colmadas de peligrosas viandas rellenas de drogas y narcóticos. No se muy bien si el que diseñó y aprobó esos carteles era un discípulo de Eichman o un admirador de Torquemada, pero tanto detalle en la descripción de los extranjeros es realmente curiosa.

Pulsa en las miniaturas para ampliar las fotos y, por favor, no acepte comida de extraños

No estoy muy seguro de que a los viajeros de la foto no les pusieran drogas 😉

Solo encuentro, aparte de la mente enferma del diseñador, esta explicación para tal comportamiento; La India está llena de jóvenes israelitas que pasan una especie de vacaciones, posteriores a su servicio militar, que está subvencionado por el estado. La India es barata, está libre de musulmanes, es relativamente segura y está cerca de Israel, por lo que para ellos es uno de sus destinos preferidos. Por lo que dicen los indios, estos chavales, con formación militar y bastante adrenalina acumulada después de un tenso servicio militar, suelen ser bastante juerguistas y en ocasiones muy violentos. Les tienen algo de miedo, y podido ver la entrada de bares y hoteles carteles en los que se les veta la entrada. Puede que algún funcionario de ferrocarriles al que habían apaleado en una riña de taberna, se haya vengado de los judíos encargando y colocando esos carteles por todos los trenes de la India. En todo caso, alguien al que no le hayan apaleado, y cuyas facultades mentales aún estén intactas, debería retirarlos o cambiarlos por otros.

*kipa.- Pequeña gorra ritual empleada para cubrir parcialmente la cabeza, usada tradicionalmente por los varones judíos.

*Tora.- Biblia o Biblia Hebrea  que comprende los cinco primeros libros de la Biblia. Los cristianos lo denominan Pentateuco.

*Talit.- Chal utilizado en los servicios religiosos del judaísmo.

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