Monasterio de Santa María de Rioseco

De pura casualidad, montando un día en moto por la zona de Burgos colindante con Cantabria, paré a descansar un rato y a estirar las piernas. Me adentré entre unas zarzas para efectuar ciertas funciones que mi atribulada vejiga venía exigiendo desde hacía unos kilómetros y, cual no sería mi sorpresa, cuando me encontré con unas inmensas ruinas escondidas entre la frondosa vegetación y casi imposibles de ver desde la carretera. Más tarde, después de visitarlas y ya en casa, investigué sobre lo que acababa de ver y me enteré que había estado en las ruinas del monasterio cisterciense de Santa María de Rioseco.

Las ruinas del Monasterio de Santa María de Rioseco se encuentran en el Valle de Manzanedo, en la comarca de Las Merindades, al norte de Burgos. El monasterio de Santa María de Rioseco es un soberbio edificio perteneciente a la orden del Císter, los “monjes blancos”, y en él se superponen varios estilos arquitectónicos. Consta de varios edificios y dependencias como la iglesia gótica, un claustro de estilo herreriano, la sala capitular, la cilla…

El origen del Monasterio de Santa María de Rioseco se remonta al año 1236, en el que los monjes se trasladan a la actual ubicación desde otro monasterio más antiguo situado en La Rioja. El final de su actividad como cenobio vino de la mano de la desafortunada ley de desamortización de Mendizábal, en 1835, año en el que se procedió a su venta. Se liquidaron las propiedades, pero no se consiguió vender el convento, que quedó abandonado y a merced del los saqueos y las inclemencias del tiempo.

Por suerte, y ante la desidia de las autoridades, un grupo de voluntarios ha acometido por su cuenta las labores de restauración del edificio. Todos los años, desde 2008, se reúnen para hacer campañas de  consolidación de las ruinas.

Quizás, al estar ahora protegido y sus visitas reguladas, haya perdido ese aire de abandono romántico que tenía cuando lo visité, ese halo de misterio que le rodeaba, pero, sin lugar a dudas, todos hemos ganado con la preservación de un edificio que estaba a punto de desaparecer si no se hubiera actuado. Si pasáis cerca del valle de Manzanedo, la visita bien merece que os desviéis un poquito de vuestro viaje y con vuestra donación, contribuyáis a la conservación de esta joya arquitectónica. También se pueden hacer donaciones desde la web del proyecto.

Fotografías cedidas por la web http://monasterioderioseco.com

Web del proyecto de restauración del monasterio

El Valle de Manzanedo dentro de la web de Las Merindades

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